Todo lo que recuerdo de la televisión argentina anterior a la década del noventa es a Tiempo Nuevo. Era un programa opuesto al sindicato de la prensa y sin vínculos con la corporación periodística. Muy bien relacionado con el mundo empresario y que apuntaba a mantener atento al televidente. Los periodistas en general lo odiaban, ¿cómo podía ser que un tipo que no obedecía a los cánones que ellos obedecían tuviera mucho más exito? Bernardo Neustadt les enseñó casi todo acerca de cómo hacer un programa de televisión sobre actualidad política.El resto eran noticieros muy aburridos, siempre temerosos y obedientes. Mucho mediocre, haciendo de mediocre, lo cual estaba en alguna medida muy bien.

La década del noventa le dió a muchos la oportunidad de cambiar de guion. Basta de hacer la venia, ahora se les permitía hablar mal de alguien. Hablar mal da menos trabajo que pensar, producir y mostrar o aclarar aunque la consecuencia de eso sea hablar mal de alguien. Pero como no podían dejar sus costumbres de colimba eterna se buscaron otros amos y se construyeron una religión izquierdista desde la cual hablar mal de alguien, no digo socialista porque eso requiere leer y formarse, en este caso se trataba de una religión que como muchas otras se fue armando persiguiendo algunas brujas. Leían Página 12 que propagaba el dogma viviente y se lanzaban en sus cruzadas sin entender nada de nada a odiar a quienes les dijeran. A nadie le importaba que entendieran de nada porque en definitiva el espectáculo que llegaba a la televisión era interesante. No hace falta mucho más que una fuerza luchando contra otra para que haya show. Mucho mediocre, haciendo de inteligente o de vivo, o de transgresor. Llegó la Argentina del siglo XXI.

Así estamos hoy. El templo de la nueva religión está alquilado y todo forma parte de una empresa miserable llamada socialismo del siglo XXI que reparte valijas al mejor estilo de Cacho el carnicero, cuando ellos eran la elite a la francesa. Leen el manual de instrucciones y lo tratan de cumplir pero no produce ya en ellos el efecto de hacerlos quedar como inteligentes ni como valientes, en primer lugar porque ahora son oficialistas, pero como no se oponen a nada o a lo que se oponen que son fantasmas de hace treinta años ya carecen de toda fuerza, el espectáculo no da para entretener a nadie. Los mediocres no saben de qué pitos disfrazarse y lo que les queda es agradecer al país por haberse convertido en algo tan patético que les ha permitido brillar.

No se puede ser valiente por obediencia, en algún momento se nota. Mucho.

La otra es decir algunas cosas, pero ¿cuáles? Ojo porque en el manual dice que hay varios puntos a respetar para no ser hereje (llamémoslé “facho” sin tener la más remota idea de qué quiere decir ser fascista. Ser facho es ser infiel). Pero no da. Queda una sopa insulsa. Ni chicha ni limonada.

Entonces se construyen reductos. Deforman a las nuevas generaciones en su nostalgia de los noventa que les permitió ser algo mucho más que a cualquier otro sector y los llenan de su viejos fantasmas, les enseñan a ser sectarios y no contaminarse con opiniones fuera del dogma. La herejía es lo único que sigue estando claro. Los productores que están atrás de todo lo que ocurre tiemblan ante la sola posibilidad de que alguien piense que no son izquierdistas. Del snobismo de la gauche al talibanismo panfletario, más obedientes que en la televisión estatizada. Uno de los mandamientos es, por supuesto, odiar a Tiempo Nuevo.

La televisión abierta desapareció para mi y el cable informativo más. A lo sumo tengo que soportar los noticieros para ver si se cuela alguna información, cosa que ocurre muy rara vez. Sirve si para saber qué es lo que el gobierno quiere que creamos.

Sin ser un testigo ya me cuesta valorar a Luis Majul  hablando en un compacto reportaje de cinco preguntas de Perfil como un consagrado que ya ha hecho lo suficiente y está a punto de retirarse. Tal vez lo esté. Hay esperanza.

Creo que se puede hacer buena televisión periodística desde cualquier óptica ideológica. Pero desde ninguna religión.

Que vuelva Tiempo Nuevo.

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27 Responses

  1. Amen jose
    Tus palabras describen exactamente lo que siento.
    Siempre me interese en los programas de politica y economia, pero desde que llego la “revolucion productiva” la unica opcion para informarse es internet.
    Yo se que con tu blog no ganas un mango, pero en un momento como este tus palabras mantienen viva alguna esperanza de recuperar la libertad de prensa perdida.
    Gracias y no aflojes

  2. Comparto lo expresado por Miguel, menos mal que existe internet que es un foco de la libertad de expresión y por eso mismo los nuevos totalitarismos buscan cada vez mayor censura en las páginas web.
    Al menos internet parece ser un ámbito de reflexión en temas relacionados a la política, cosa que la televisión asquerosa de hoy en día no lo da.
    Por eso mismo yo directamente no miro televisión, solamente uso la computadora para informarme a través de internet. Es más, si vendería la televisión ganaría plata.

  3. Mas claro agua.
    Lo que a mì màs me preocupa es la lavandina blanqueadora de sesos constante, el perfecto idiota latinoamericano ya es el perfecto idiota argentino. Ha adquirido estilo propio y toda esa lista de Majules, Tiellis, Mònikas, Silvestre y Cìa., etc.etc. deberìan fundar un club.
    Tiempo Nuevo significa para èsta gente, una lista de pelotudeces conceptuales que van de Menem en analogìa con golpes militares.
    Haber escuchado a imbèciles como Pergollini ò Andy en La R&P, dà màs categorìa intelectual que los pragmatismos de Neustadt ò los ajustados anàlisis de M. Grondona.

  4. Estimado José:
    Muy buena y cierta su nota, además comparto los comentarios anteriores, salvo la inclusión de Grondona, quien para demostrar su amplitud de criterio, vocación democrática o que se yo, invita a D’Elia, Moyano, o dirigentes comunistas de quienes no tengo nada que aprender, no aportan nada al programa y fundamentalmente, no soporto.

  5. Benegas, El post esta muy bueno. Jorge Fernandez: Lo que hace atractiva la concurrencia de ese tipo de personajes al programa de Grondona es precisamente eso.
    Es el choque de dos interpretaciones de una unica realidad. Siempre es interesante escuchar a Grondona opinar sobre un invitado que esta en las antipodas de su pensamiento politico y a su vez siempre resulta interesante escuchar a un Moyano, un D´elia o un Bonasso sabiendo de antemano que enfrente no tienen un nabo sino un intelectual.

  6. Realmente interesante la reflexión, y destacando un espacio que se conforma con opiniones y comentarios aun mas interesantes.
    Creo que la mutación del periodismo aquí en la argentina no es un echo aislado, pero como dice el dicho, “consuelo de muchos, consuelo de tontos.”.

  7. Coincido en todo, excepto en cuanto se refiere a Grondona. El “Profesor” (gracias, Turco Asís) transmutó de un catolicismo ultramontano a un elegante cuasi progresismo, criticando a los gobiernos militares a los que antes alabó – de alguno de ellos fue funcionario – y, con su melosa sonrisa y su falsa humildad, también se burló de quien fuera su socio y maestro: el Tío Bernie.

    Como necesito hacer buenas digestiones, hace ya más de dos años que no miro TV – ni abierta, ni cable, ni satelital, ni cualquiera otra . Los últimos programas que recuerdo, tenía a su derecha a unsociólogo ante el que me descubro (aunque no coincidimos totalmente), mientras que a su izquiera un joven abogadillo que presumía de izquierdoso y resultaba patético por su ignorancia.

    Considero a Don mariano un mercenario más del periodismo, a quien gusta estar “a la moda” y participar de las migajas del jet set subdesarrollado.

  8. Si, la verdad es que Grondona ha perdido claridad en sus objetivos, por un lado critica al gobierno y por otro juega a hacerse el progre.
    No se si los años han influido pero la verdad es que el tipo hace rato que no es más coherente.

  9. Coincido totalmente con el deseo de José (volvé Bernardo, te extrañamos!!). El panorama periodístico llamado “especializado” no es más que una recua de babosos de mierda como Sylvestre, Bonelli, Eslotoviajda (perdón, pero me resulta imposible recordar correctamente), Tenenbaum, la negra Gutierrez y la lista es larga. Programas como A Dos Sobres, y tantos más que fatigan con sus malabarismos verbales para transmitir e instalar las mentiras habituales de este gobierno mentiroso compulsivo.
    Pero hay tres ejemplos paradigmáticos: el gordo Lanata, el bienpensante (puajjjjjjjjjjjjj) Nelson y el nematelmito Majul. A veces me divierto cuando estoy aburrido en alguna reunión diciendo disparates irritantes tales como “el mundo se divide en dos partes: la gente que transpira y la gente que suda” o cosas así. En este caso y no por aburrido, hay dos clases de personas: las que caminan y las que reptan. Todos estos arriba mencionados pertenecen a esta última categoría. Pero muy especialmente el gusano Majul. Buchón del que más pague, especialista en buchonear periodistas opositores al chief of gabinet (no sé si continúa hoy en tan noble tarea). Bichos que aprendieron todo de Bernardo, uno de los más sagaces e inteligentes periodistas que ha dado la Argentina.
    La historia y la experiencia cuentan que sólo el alma grande y noble pone al maestro en el pedestal correspondiente. El alma pequeña y mierdosa necesita destruir al maestro. No es novedad.
    abrazos

  10. ¿No parece irracional que Bernardo Neustadt no integre la Academia Nacional de Periodismo? Ha sido expresamente excluído por el delito de pensar libremente y haberles enseñado a todos como trabajar dignamente en esta profesión.

  11. Coincido con este post, me identifico con lode llamar fachos a los herejes del pensamiento izquierdoso. Varias veces defendiendo una idea liberal me han llamado facho personas que defienden posturas claramente fascistas.

    Con respecto a la tele, después del difunto P&E producto de la censura kirchnerista, no queda nada para ver excepto unas perlitas… en directv tenes el programa de Cachanosky y el de Juan Carlos de Pablo. Como no tengo directv los miro por internet en blip.tv o la pagina de ellos. En el último de de Pablo, trae a un colombiano que habla perfectamente de las FARC. Y lo único que queda para ver en cable es Sin Fronteras los domingos a la medianoche con Armando Rivas y Aguilar, tambien se puede ver por internet en la página de Aguilar. El programa que extraño mucho es el de Benegas Lynch y Carlota Jakisch… pero eso es demasiado lujo.

    José qué pasó con tu programa de radio en AM 1110? Esperemos que llegues a la tele abierta algún día con un programa y sino en el cable.

  12. A diario recibo los mails de Bernie y la sensación que siempre me queda es que a los 84 años es mucho más agudo y rebelde que un montón de pelotudos que tienen 50 años menos y ya son expertos lameculistas y fanáticos tercermundistas.
    Adhiero: Que vuelva Tiempo Nuevo.

  13. Muy sagaz eso de:

    “Los mediocres no saben de qué pitos disfrazarse y lo que les queda es agradecer al país por haberse convertido en algo tan patético que les ha permitido brillar.”

  14. A Neustadt le falta la incisividad de José.

    Tiene las inquietudes correctas, pero le falta cuando hay que llegar al meollo de la crítica.

  15. Pablito, kuidado kon esos komentarios a ver si aora teakusan de ser lo mismo ke los garks arriba nombrados
    enjoy

  16. Odiar a Neustadt es hoy un deporte nacional, todoslos pseudoperidodistas que hoy pululan por los medios l quiueren imitar pero no le llagan ni a los talones, con respecto al amigo de Onganía Grondona, siempre fue un veleta, siempre cae parado.

  17. Mariano Iraola: estoy de acuerdo con tu plan de pedir el retorno de Bernardo Neustad a la TV. Te he dejado un mensaje en tu página de Facebook.

  18. De veras que estoy contento de que el camaleón sionista todavía esté vivo, para que haya podido ver los cuantiosos desastres y la hecatombe en la que cayó el país el 20 de Diciembre de 2001, todo gracias a sus ideas cipayas y vendepatrias… como así tambien de que hoy esté vivo para que pueda ver cómo salimos adelante gracias a unas ideas opuestas a las suyas. Y de que haya podido ver condenas a milicos genocidas. Y a Von Wernich. Y a María Julia presa. Y … etc.

  19. Estos comentarios normalmente no los dejo bajo la regla de que no se pueden poner boludeces, pero sirve para ilustrar la idea de que la izquierda latinoamericana es la heredera del nazismo.

  20. ¿Ahora todos los periodistas y productores son de izquierda? ¿Estamos hablando de Argentina?
    Esperá que voy a hablar con Fontevecchia del diario Perfil, con los Saguier de La Nación, con los directores de La Prensa, con los de canal 2, el 9, el 13… así les aviso porque me parece que no se enteraron. Sobre todo con la cobertura que hicieron del tema agrario donde “apoyaron” muchísimo al gobierno.

    PD: ahora contate uno de gallegos.

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