Si a la política internacional respecto de las drogas le sumamos la que llevaron a cabo los Estados Unidos promoviendo a la izquierda en todo Latinoamérica para convencerse a si mismos de ser los gendarmes mundiales de la democracia y los derechos humanos, cuyo único resultado visible ha sido poner en crisis a las democracias y a los derechos humanos, se puede afirmar esta vez con buenos fundamentos, que ellos tienen una muy buena parte de la culpa.

La otra va a ser nuestra por el gobierno que tenemos, que no fue puesto por los Estados Unidos. Y también por el tipo de gobierno que hay en los países vecinos y eso que al lado del que padecemos acá son un verdadero lujo. Al unísono y comprando más por idiotas que por vivos la versión chavista de los acontecimientos están repitiendo como loros que condenan la “violación de la integridad territorial” de Ecuador. Ni una palabra de cómo violaba Ecuador la soberanía de Colombia cobijando a una fuerza insurreccional. Ni la posición de la Argentina, ni la de Chile son neutrales ni pueden pretender ponerse en mediadoras. Están favoreciendo la estrategia beligerante de Chávez que no está defendiendo la soberanía Ecuatoriana sino a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

Argentina es cómplice de Chávez en la estrategia de socavar la autoridad del gobierno regular de Colombia y es cómplice de Chávez en el apoyo a las FARC. No hace falta recurrir a las acciones de las socias políticas del kirhnerismo como Hebe de Bonafini apoyando abiertamente al terrorismo colombiano.  El gobierno se prestó al juego establecido entre los terroristas y el gobierno venezolano para fortalecer a éste y ahora juega a desequilibrar las cosas a favor del verdadero agresor que es Chávez.

Sólo desde la ignorancia o desde la vulgaridad y parcialidad más absoluta para juzgar los hechos se puede seguir diciendo que el problema acá ha sido el cruce de la frontera por parte del ejército de Colombia, en una acción que todo el mundo sabe que no era contra Ecuador. El problema es bien otro y es ahí dónde queda claro que estamos en el lado equivocado. La posición argentina es contraria al pueblo colombiano y muy probablemente también contraria al pueblo venezolano. Ellos son los que van a poner los muertos.

Jorge Asis lo ha dicho mucho más claro de lo que pueda hacerlo yo:

(La Argentina) “…tendría que esmerarse en evitar el triunfo de los cretinos de la oralidad tramposamente revolucionaria. Los liderados por septuagenarios enriquecidos con el negocio próspero del conflicto armado. A través de fuentes de ingresos renovables que pueden producir la envidia de la totalidad de los guerrilleros avejentados del universo. El narcotráfico. Y en especial los secuestros. Los que movilizan a la formidable legión de humanitarios vocacionales que completan el mecanismo consagratorio de la extorsión”.

¿Dónde están ahora los pacifistas?

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10 Responses

  1. Lo que dice José con respecto a Estados Unidos es cierto, pero es algo que viene ya desde Kennedy y su Alianza Para el Progreso, suponiendo que alentando a los gobiernos latinoamericanos supuestamente “democraticos”, la región lograría la estabilidad; ignorando(como lo decía Armando Ribas) que en latinoamérica(en la mayoría de los países) el triunfo en las urnas lo decide el antiamericanismo. Desde hace décadas, la política exterior norteamericana con respecto a America Latina es desastroza(sobre todo con America del Sur), desde que Estados Unidoos abandonó el gran garrote de Teddy Roosevelt, pasó a tener una actitud pasiva ante los populismos, sustentados en que sus gobiernos son “democráticos”.
    Yo creo que el abandono de la teoría realista(los que hemos estudiado Relaciones Internacionales sabemos de lo que estamos hablando, aunque parezco chino básico) por parte de Estados Unidos y su error de tratar imponer la democracia en todo el mundo se ve imposibilitada de actuar en América Latina(al menos en forma directa).

  2. A raíz del comentario anterior, Estados Unidos comete un gran error en política exterior sobre todo después de la guerra fría que es asociar democracia con libertad, cuando es bien sabido que gobiernos que llegaron al poder a través de las urnas pueden ser tan nocivos para la libertad(o incluso peores) que gobiernos dictatoriales. De hecho, hoy en día, la mayor parte de los países amenazantes contra la libertad son aquellos en donde sus respectivos mandatarios fueron elegidos mediante el voto, como Venezuela, Irán o Rusia(más allá de las irregularidades que pueden existir en esos países).
    O sea, si Estados Unidos quiere tener una mayor libertad de acción, debe dejar de lado esa política exterior principista basada en la pelotudez de la democracia y los derechos humanos para volver a agarrar el garrote y así defender mejor esa democracia y esos derechos humanos que sostienen.

  3. Buen post, Benegas. Lo de Chavez ya lo conocemos, era esperable. Lo de Correa resulta a todas luces patético. Que los guerrilleros de la FARC estaban atrincherados hace años en el norte del pais, lo sabia todo el mundo en Ecuador y los politicos de ese pais (incluido Correa) se hicieron bien los boludos durante mucho tiempo. Y pensar que Insulza se creyo que iba a la OEA a vacacionar.

  4. La verdadera y relevante noticia que resulta de todos estos acontecimientos,

    es que A RAIZ de la incursión colombiana se descubrió que, además de Venezuela,

    el Ecuador también da refugio a fuerzas narcoterroristas en su territorio para operar contra Colombia bajo su protección.

    Es sobre este hecho que deben pronunciarse los países latinoamericanos.

    Toda otra discusión es para distraer de la cuestión principal.

  5. Muchos acontecimientos impactantes

    Mucha ocasión propicia para tapar y desviar la atencion

    sigamos de cerca todas las noticias

    Pero no nos olvidemos de las valijas

    bolivarianas que tanto inquietan

    al matrimonio K

  6. Después de dos meses de ausencia, comienzo por saludar a todos en mi regreso.

    Coincido con José: los EEUU no han tenido nunca una política realista para América Latina y se dejaron llevar por los vaivenes de los tiempos.

    Hasta los años 60 apoyaron -e instalaron- cuánta dictadura demagógica hubo en la región, porque entendían que de ese modo protegían sus intereses a través de las empresas norteamericanas de tan nefasta memoria en tantos países latinoamericanos.(Valga, como ejemplo, el recuerdo de la Unite Fruite)

    A la llegada de Kennedy advirtieron el gran despregio cosechado y se empeñaron en hacer lo contrario, alentando los populismos que, inevitablemente, devinieron en movimientos izquierdizantes.

    Después se extraviaron del todo. La teoría de la Seguridad Nacional los enloqueció y promovieron gobiernos de fuerza que también terminaron mal.

    Ahora escuchamos a Obama y a Clinton volver con el mismo sonsonete de Kennedy: progreso para América Latina lo que en el discurso de ambos significa, “conversar” con Fidel, con Chávez, con Correa, con Evo… en busca de no se sabe que fines, pero suponen que suena bien a los oídos progresistas.

    Estoy esperando alguna opinión de los EEUU sobre el conflicto colombiano-ecuatoriano-venezolano. Veremos si se deciden a enfrentar la realidad de una vez por todas y, sin medias tintas, apoyan a Uribe y a su pueblo porque Colombia ha actuado, estrictamente, dentro del derecho internacional. ¿O acaso Chávez y Correa nos quieren hacer creer que entrometerse en la soberanía de un país es únicamente cruzar la frontera sin permiso?

    De nuestro gobierno no podemos esperar otra cosa que la sumisión a la postura del papagayo del caribe, que es quien lo alimenta con la compra de bonos y el envío de valijas.

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