Lo mejor del despegue de Greenpeace (que de peace no tiene nada) del festival quilombero de Gualeguaychú es que ocurre a los pocos días de que nuestro brillante gobierno se metió de cabeza en la estrategia piquetera. Y junto con el gobierno otros líderes populares como Luis Majul que está viendo a ver si se puede subir de nuevo al avión presidencial y hace un par de semanas se mandó un programa desde el puente con aire de estudiantina estilo feliz domingo en el que parecía que nos invadían los marcianos desde Botnia. O el diario La Nación que en esta materia parece una agencia de prensa del pinguinismo.

Somos una risa como país, y no estaría mal si no fuera porque pagamos como si fuéramos un espectáculo en pleno Brodway

¿Qué hará ahora nuestra farándula, siempre tan preocupada con estar al último grito de la corrección política? ¿Cómo decidir entre las madres de plaza de mayo y los idealistas de los pajaritos y las ballenas?

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7 Responses

  1. Se me esta ocurriendo que los Gualeguaychenses están pasando una crisis de objetivos y rumbos de sus vidas.

    Se pasan gran parte del año preparando los festejos del carnaval,

    y después el resto del año no encuentran cosas mas sustanciosas con que llenar sus vidas

    y eso los hace vulnerables a la manipulación de agitadores que les ofrecen la oportunidad de enrolarlos en la defensa de causas de gran contenido emocional.

    En otras palabras:
    porque no se van a laburar en algo útil y se dejan de joder al resto del pais.

  2. Es normal lo que hizo el gobierno uruguayo, si nosotros tuvieramos revoltosos de otro país cortando los pasos hacia Argentina, acaso la gente no pediría a la gendarmería que cierre los caminos?.
    Reitero, es algo normal lo hecho por Uruguay.

  3. No se si Tabare hizo lo correcto, pero si hizo lo lógico. Si esta gente iba a Uruguay a hacer quilombo, debia aplicarse la ley uruguaya y todos iban a caer en cana. Luego se hubiera venido un conflicto aun mayor para lograr la “liberacion de los ecologistas”. Mientras se fogonea este asunto con guita desde el gobierno de Entre Rios, esto no se acaba nunca. Estoy convencido que si se acaba la guita, tarde o temprano esto se acaba solo.

  4. Tanto el Diario La Nación, como Klarín y el estado nacional son socios en la monopolica empresa denominada Papel Prensa, y según leí, la celulosa que produce Botnia solo sirve para hacer papel de diario (o como se llame), por lo que tienen miedo a la competencia.

    Saludos…

  5. Como soy un lector de La Nación de muchos años, conozco bastante bien este diario, veo la diferencia con otros diarios, principalmente en las editoriales que son por lejos las mejores que puedan tener otros diarios de Argentina. Si no fuere por algunos columnistas “Politicamente correctos” y aquellos que se consideran “Periodistas estrella”, el diario La Nación podría ser un bastión de las libertades individuales. El diario La Nación es un diario fino, con buen lenguaje y muy buen gusto, y una editoriales que no tienen comparación con otros,

    sin embargo en el tema de Botnia, está mostrando la hilacha; temen represalias del gobierno, de los ecochorros, de los greenchorros o tal vez sea la competencia que les espera a Papel Prena por parte de Botnia.

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