En e-blog se hizo una crítica a una columna de Pablo Sirvén en La Nación en la que critica las malas producciones que está dando el cine argentino sin dar nombres. Me metí en la discusión un par de veces porque coincido con la apreciación de Sirvén y creo que todo tiene que ver con otra de las formas de conseguir plata fácil del estado que es el INCAA.

Entre los comentarios apareció el siguiente, hecho por un lector que se hacía llamar Béla Balázs (sin ser el verdadero, claro).

“Béla Balázs piensa que a pesar de todo lo negativo de la persona de Sirvén y que no da nombres, tiene razón con lo que dice. La mafia del CA incluye al lobbista preferido del INCAA, Daniel Burman; a Pablo Trapero y su entongo con su productora, Matanza Cine; al productor Carlos Asar que presenta infinitos proyectos y se los aprueban todos; a Pablo Scholz de Clarin que ademas tiene un sueldo del INCAA para ser parte del ente de calificacion; a cualquier pelicula que esté en coproducción con Uber Bars Fund de Holanda o España porque permite a Alvarez y su comitiva viajar; etc. En Febrero el INCAA le pagó de sus arcas (o sea de nuestros bolsillos) a los periodistas Diego Batlle de La Nación, Diego Lerer de Clarín y Luciano Monteagudo de P/12 para que vayan a al Festival de Berlin con todo pago para que hablen bien de El Otro de Ariel Rotter. Después en las críticas les devolvieron el favor.
Béla Balázs sí da nombres
.”

¡Glup! Claro, así se entendería por qué tanta gente del ambiente se enreda en la política y hace campaña por determinados candidatos ¿no?

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12 Responses

  1. Nuestro cine deja muchisimo que desear en lineas generales, ahora que me tilden de vendepatria si, pero que quieren que les diga para mi es una porqueria.

  2. Aca en Europa se lo tilda de “nuevo Cine Argentino” y a mi personalmente me parece un bodrio. Peliculas aburridas, lentas, en las que siempre se levanta (directa o mas disimuladamente) el dedito ideologico y en las que por lo general se suele dar una imagen lastimosa del pais (en esto ultimo Pino Solanas es un erudito)
    Mi mujer no es argentina y siempre se ve tentada para verlas (por ser algo relativamente exotico para ella).Pero cada vez que salimos del cine se vuelve a decepcionar. A veces se duerme (como en “Historias minimas” o “Mundo grua”, esta ultima de Trapero y que parece hecha por un amateur absoluto, hasta mi hijo de tres años hubiera hecho algo mejor)otras veces sale con depre (por ejemplo con las peliculas de Solanas)y el 100 % de las veces sale puteando
    por haber pagado 16 francos que podria haber usado para ver una buena comedia italiana o algo un poco mas entretenido.
    Ya no me engancha mas y le dije que la proxima vez se busque una amiga.Tampoco estoy dispuesto a tirar a la basura CHF 16.
    Y hablando de cine, les recomiendo una pelicula que no se si pasaron en Argentina, yo la vi hace 2 – 3 años, se llama “Spring, Summer, Fall, Winter … and Spring.” de un director, si no me equivoco, coreano, Kim ki-duk. Una metafora de la vida. Una perlita.

  3. Para expresarlo en términos bastante sinteticos:

    Si el mercado no acepta tu producto berreta

    Siempre te queda la opción de “venderlo” a través del estado y recibir la platita fácil que se obtiene compulsivamente de los contribuyentes.

    Por eso en la historia hubo una sola y grandiosa revolución.

    La que comenzó imponiendo límites al poder,

    justamente, para terminar con estos abusos.

  4. lo mas gracioso de todo esto es ver a los eruditos del cine argentino crticar y demonizar a películas taquilleras y de poco interes cultural¿? como “Bañeros 3”, enojándose por sus números de espectadores, que finalmente son los que le van a conseguir la plata para que ellos puedan hacer sus películas que nadie tiene ganas de ver. Un caso mas donde las víctimas terminan pidiendóle perdon a sus saqueadores…

  5. Uno de los mecanismos más comunes es presentar un proyecto de película para obtener financiación del INCAA con un presupuesto que incluye a actores y actrices de primer nivel, y después hacerla con desconocidos que cobran la décima parte, manteniendo el presupuesto original. Lo que “sobra” del crédito, se reparte.
    Como ahora gracias a la llamada “cuota de pantalla” todos los cines están obligados a exhibir películas argentinas por lo menos una vez por mes y no pueden sacarlas de cartel si tienen un mínimo de espectadores (calculado en base a la cantidad de localidades de la sala), cualquier cosa financiada por el INCAA se estrena. No es raro ver a directores o productores de películas argentinas comprando entradas en grandes cantidades para superar la cuota y así lograr que la película permanezca una semana más en cartel.

    Una vez vi una factura de una producción con viajes diarios en remise de un técnico de sonido….de Buenos Aires a la ciudad de Salta.

  6. Lo del INCAA ejemplifica lo que pasa con muchos otros temas que involucran la gestión de fondos publicos (eufemismo para referirse al dinero extraido compulsivamente de los individuos para financiar extravagancias y negocios de quellos que okupan algún sillon).
    El cine es como cualquier otro producto y el mercado ha encotnrado formas eficientes y eficaces de producrlo y distribuirlo. COn la excusa de la cultura lo unico que estan haciendo violando la voluntad de los consumidores, estan haciendo que se prduzcan productos que los consumidores no quieren, ese no seria el problema si el costo de tamaño desatino caeria sobre los “fallidos” productores , pero la realidad nos muestra que no es asi.
    Seguramente un eficientista como Macri dirá que hay que volver la gestión del INCAA eficiente y transparentar los mecanismos de asignación de fondos etc. etc. cuando en realidad no hay que volver eficiente nada sino simplemente abolirlo, es decir no debemos asignar recursos escasos a hacer lo que no debe ser hecho de ninguna manera, en este caso violar la voluntad de los consumidores para satisfacer (a nuestro costo) los gustos y caprichos de corrupto e inutil que no sabe ganarse lo vida de otra forma que traficando influencias.
    Asi estos poseedores de patentes de corso otrogadas por la partidocracia se someterán a las ineluctables leyes de la economia a las que estamos sujetos los millones que soportamos sus extravagancias, desatinos y curros

  7. Los “productos” culturales se prestan bastante para ser ficticiamente “valorizados” por críticos eruditos, por eso puede ser un buen negocio sobornar a cierto establishment de la crítica para vender gato por liebre.

    Aquí también funciona un concepto parecido a lo “políticamente correcto” de tal manera que nadie se atreve a decir que tal o cual obra es un bodrio porque está bendecida por un “notable”.

  8. Porque se imaginan que prestan sus caras estos “referentes culturales” en los carteles apoyando a Filmus…???
    Por la billetera…!!!
    No se olviden que el Ministro de Cultura que propone Filmus es Coscia que es el ideologo del desastre que es el INCAA actualmente…!!!

  9. Al cine argentino no lo veo ni con entrada gratis. Lo que visto ha sido en TV econtrándome frente a un televisor, pero nunca por elección propia. Nunca he visto una película que valga la pena. No hay buenos productores ni buenos actores. El cine es aburrido, con mala onda, totalmente politizado, totalmente carente de sentido del humor, y del buen gusto. Todo está visto con el ojo izquierdo, predomina la vulgaridad, usan un lenguaje ordinario, y dejan una imágen infernal de la sociedad.

    Estas porquerías como el INCA no deben existir. Sirve para que esos vagos, apestosos de la farándula vivan a expensas de los contribuyentes. Son unos parásitos realmente.

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