No me arruinen el curro, responde Chávez

Entre un presidente norteamericano que quiere decirle a sus vecinos que produzcan un combustible alternativo (cuya “alternatividad” está por verse) en lugar de dejar que los precios hagan su trabajo y su supuesto enemigo pidiendo a los mismos vecinos que no hagan lo que les pide el norteamericano porque competirían con el recurso del que se ha apoderado para sostener su poder, es difícil quedarse con algo.

De Chávez lo entiendo. Su juego es la política metida en todos lados y su fin enriquecerse y manejar por la fuerza a sus congéneres. “Produzcan alimentos y no combustible para los autos de los ricos” que es precisamente lo que él vende al “imperio” para comprar lealtades. De Bush no lo entiendo tanto. “Ocuparse de Laninoamérica” no es ni asistirla ni entrar en el juego competitivo que le ofrece el payaso que rige Venezuela y pretende regir toda la región. Menos caer en el peor tipo de castrismo al creer que se pude cambiar desde el gobierno lo que la gente consume.

Y hablando de Castro. No siempre el dictador venezolano combate al etanol. A veces lo promueve, depende de quién lo produzca. Casi pareciera que Bush es un copión.

Están todos muy pero muy pavos ¿no?

14 thoughts on “No me arruinen el curro, responde Chávez

  • March 13, 2007 at 1:20 pm
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    Divertido el juego de intereses alrededor de este tema.
    En USA se ha triplicado el preciode la nafta en 8 años y eso, envía señales a los consumidores que estan deshaciéndose progresivamente de los vehículos de alto consumo.
    A su vez el Sr. Chávez siente que le están pateando el kiosco petrolero con los derivados alternativos del petróleo.
    El etanol tiene menos calorías por unidad de masa pero permite mayores índices de compresión en los motores, por lo que hay una cierta compensación en términos de rendimiento.
    No hay ventajas ecológicas, tecnológicas ni económicas decisivas en favor de la producción de etanol,sí hay consideraciones político- estratégicas.

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  • March 13, 2007 at 2:30 pm
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    Eso de los biocombustibles es medio verso me parece. Según leía en una columna sobre el tema, para realizar dicho producto se necesita nafta por lo tanto nunca se terminaría con meter un pedazo importante de estos combustibles en el mercado.

    Además no conozco bien el precio, pero no creo que sea tan barato como producir desde el petróleo.

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  • March 13, 2007 at 3:40 pm
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    El biodiesel reemplaza al fuel, pero el etanol reemplaza a la nafta.
    Si fuera posible obtener más altos rindes, sería espectacular.
    Pero no será gratis, habrá un impacto ecológico muy fuerte y se destruirán muchos ecosistemas.
    Estimo que vamos a un modelo social que privilegiará eficientes redes de transporte público, y racionará los combustibles para uso privado.
    Y a un aumento de la producción de la energía nuclear.

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  • March 13, 2007 at 6:30 pm
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    Lo unico que hay que hacer es lo que dice Jose…dejar que el mercado (es decir la libre voluntad de millones de consumidores) decidan que hacer…ningún burocrata pudo, puede o podra poseer el don de la omniscencia como para preveer las necesidades y deseos de todos los consumidores y la evolución de la tecnologia y el estado de la oferta en lo que a energía se refiere…y si no se puede ser omnisciente no entiendo por que los estupidos burocratas persisten en reclamar omnipotencia para resolver estas cuestiones.
    Nada debieran decir los gobiernos al respecto, los seres humanos creo que tienen el cerebro bastante desarrollado como para poder decidir por si mismo que carajo ponerle al tanque del auto para que funcione…no entiendo de donde surje la soberbia legislativa de estos imbéciles que “obligan” a consumir lo que a ELLOS (no a nosotros) les parece correcto…

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  • March 13, 2007 at 6:35 pm
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    Menos aún entiendo por que los estados nacionales participan activamente de la producción de este tipo de bienes….no solo asignan arbitrariaemnte el capital (con fines politicos) sino que además invaden esferas cada vez mas privadas de la vida de los ciudadanos , trasladando decisiones del ambito economico al ámbito politico, este es el origen de todos los autoritarismos y totalitarismos…que seria del orangutan caribeño si no puediese disponer de PDVSA???? no solo serían él y sus secuaces mas pobres sino que además tampoco tendrian los medios para comprar voluntades dentro y fuera de Venezuela para realizar los disparates que estan realizando

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  • March 13, 2007 at 11:24 pm
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    Esto que comento no tiene nada que ver con este post pero me parece una noticia que merece aparecer en “No me parece”.
    Silvio Rodríguez, el cantautor comunista sirviente de Fidel Castro fue demandado en Chile porque no se presentó a un recital en ese país. La razón que esgrimió para no presentarse fue que era en solidaridad con el público ya que las entradas las consideró muy caras. Lo “gracioso” del asunto es que las entradas se habían agotado, o sea, el público consideró que el precio estaba bien y libremente lo aceptaron pero bueno, explicarle esto a este tipo…

    Saludos

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  • March 13, 2007 at 11:36 pm
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    El bio diesel puede reemplazar en parte el uso de combustibles fósiles. No creo que el reemplazo del petróleo por este nuevo combustible sea factible en el corto plazo. No obstante el petróleo y sus derivados encontrarán sustitutos en un mediano plazo, tal vez 10 años. El alto precio del petróleo se debe a varios factores: 1) los costes de producción van creciendo en el tiempo, debido a que las empresas explotan primeramente los yacimientos cuyos costos son menores. 2) El precio del petróleo está inducido al alza por decisiones políticas de restringir la producción para producir escasez y elevar sus precios en los mercados. Esto se debe a que el mercado de petróleo es oligopólico por el lado de la oferta, pero es prácticamente de competencia perfecta por el lado de la demanda. Es decir que hay pocos oferentes, pero muchos demandantes.
    El mercado de petróleo es oligopólico por la simple razón de que son pocos productores y esto permite que los productores hacer acuerdos para limiten la producción ya sea fijando cuotas de producción o repartiéndose entre los oferentes los diferentes mercados. Esto último en la ciencia económica se le “cártel”. En el mercado petrolero existe un cártel y se llama OPEP.
    Los elevados precios no pueden sostenerse por mucho tiempo. Por el lado de la demanda, los consumidores (demandantes) irán buscando energías alternativas, ya sea bio diesel, energía eléctrica, energía térmica, energía nuclear, energía solar, o cualquier otra que pueda existir o modificando métodos de producción para ahorro de energía. Por el lado de la oferta hará que el precio estimule a los productores a aumentar la producción debido a que producirá mayores expectativas de ganancias. Cuando el aumento del precio les permite un mayor beneficio, y hace rentable la explotación de yacimientos que no lo eran cuando los precios eran más bajos.
    En el corto plazo los oferentes pueden obtener beneficios súper normales a expensas de los demandantes con un aumento de precio del producto, ya sea que este aumento sea por las libres concurrencias de la oferta y la demanda, o por una decisión política como sucede actualmente por decisión de la OPEP. Pero en el largo plazo prevalece la demanda.
    Las decisiones políticas que tome Hugo Chávez o George Bush, no servirán para nada, sino que será el mismo mercado el que traiga solución al problema.

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  • March 14, 2007 at 1:16 am
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    Creo que como bien decís lo de Bush hasta da un poquin de risa por lo reactivo.
    Pero dejando de lado la política de menudeo de estos “lideres”, está el real tema de que la Argentina hasta sancionó una ley recientemente (que venía siendo pateada de hace mucho tiempo atrás) que pretende facilitar el desarrollo de este tipo de producción, si mal no recuerdo.
    Si uno le pega un vistazo a la página de la SAGPyA, encontrará un “Plan Estratégico 2005-2015 para el Desarrollo de la Biotecnología Agropecuaria” que incluye este item.
    Lo que me pregunto es: si desde el gobierno local se fomenta una actividad, y luego sucede que asoma una real oportunidad de hacerla prosperar; cuál es el motivo racional para quedarse afuera hasta de los primeros acercamientos?

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  • March 14, 2007 at 3:47 am
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    Debo admitir (y es algo que me duele, je!) que en este post estoy de acuerdo con vos, mi querido José

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  • March 14, 2007 at 11:11 am
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    Scotta, por favor pongámosle remedio a esta situación 😉

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  • Pingback: Fidel Castro recupera el humor « No me parece

  • April 6, 2007 at 6:13 pm
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    Este es un artículo escrito por Mario Vargas LLosa en http://www.elindependen.org, acerca del etanol y del viaje del presidente Ignacio Da Silva a Washington DC
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    Washington, DC—La visita del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva a Camp David durante el fin de semana selló lo que se conoce como “la alianza del etanol” entre el gigante sudamericano y los Estados Unidos. Ignoro si el etanol cumplirá, finalmente, la grandilocuente promesa de facilitarnos un medio ambiente limpio y arruinar a los déspotas bañados en petróleo que hoy chantajean a las naciones libres. Pero sí sé que existe un gran desfase entre los objetivos que persigue la alianza del etanol y las políticas actuales.
    Si Estados Unidos quiere estimular el consumo del etanol y reducir la dependencia petrolera, debe tomar una decisión sencilla: eliminar su arancel de 54 centavos por galón. Los expertos nos dicen que el etanol fabricado en base al maíz, es decir el tipo que se produce en los Estados Unidos, es ocho veces menos eficiente que el etanol que se fabrica en Brasil a partir de la caña de azúcar. Alessandro Texeira, el estratega brasileño de los biocombustibles, insiste en que “somos los líderes mundiales y si la gente quiere beneficiarse con nuestra industria del etanol, tiene que adoptarla en la práctica, no en la teoría”.
    Precisamente debido a que el maíz es mucho menos eficiente que la caña de azúcar, Estados Unidos sólo ha podido reemplazar alrededor de un 3 por ciento del consumo de petróleo a pesar de su oneroso programa estatal.
    Otra forma en que las políticas actuales neutralizan los objetivos de la alianza del etanol tiene que ver con Hugo Chávez y Fidel Castro. Es evidente que la Administración estadounidense quiere tentar a los países centroamericanos y caribeños, actualmente beneficiados por el subsidio petrolero venezolano, para que adopten biocombustibles que los ayuden a independizarse de Caracas. La idea consiste en alentar a Brasil para que exporte su tecnología y ayude a esos países a construir destilerías —como la construida en Jamaica no hace mucho— para producir etanol. Pero hay un gato encerrado: debido a los diferentes acuerdos comerciales preferenciales, los países caribeños y centroamericanos no se ven afectados por los aranceles que actualmente perjudican a las exportaciones brasileñas. Por lo tanto, aunque Brasil pueda sentir cierto orgullo al exportar su tecnología y eventualmente reciba algunos incentivos crematísticos por parte de Washington para ayudar a la cuenca del Caribe a liberarse de Hugo Chávez, el verdadero interés de Lula da Silva radica en exportar al mercado estadounidense y al mercado europeo, que en la actualidad están protegidos.
    Dicho sea de paso, no hay duda de que el etanol está poniendo nerviosos a Chávez y Castro. Una prueba de ello es el histérico artículo publicado por Castro en “Granma”, el periódico oficial de Cuba, fustigando a quienes pretenden “convertir alimentos en combustibles” y acusándolos de querer condenar a la “muerte prematura y sed” a “más 3 mil millones de personas en el mundo”. A pesar de que el artículo estaba dirigido contra el Presidente George W. Bush, su verdadero blanco era Lula da Silva, quien estaba por embarcarse a Washington DC apenas unas semanas después de que Bush lo visitara en Brasilia.
    Sin embargo, a menos que haya un cambio de política, Castro no tiene mucho de qué preocuparse. Para que el actual programa estadounidense relacionado con el etanol logre algo parecido a lo que ha conseguido Brasil —reemplazar un 40 por ciento del consumo de petróleo—, los norteamericanos tendrían que habilitar masivas cantidades de nuevas tierras para cultivar maíz adicional y, dado lo ineficiente que resulta ese cultivo como fuente de energía, desperdiciar colosales sumas de capital para transformarlo. Es cierto: Estados Unidos podría iniciar una industria del etanol en base a caña de azúcar en la Florida, pero la protegería de la competencia brasileña, lo que no haría, precisamente, que Planalto reviente cohetes de alegría.
    Una advertencia final. Es difícil que la nueva alianza del etanol motorice, como algunos creen, las conversaciones sobre el comercio mundial de la Ronda de Doha. El principal escollo es el hecho de que los países atrasados están utilizando el proteccionismo estadounidense y europeo como excusa para mantener sus propias barreras en áreas como los servicios. El programa estatal estadounidense relacionado con el etanol ha provocado un incremento artificial en el precio de los cereales, proporcionando nuevos argumentos a las naciones subdesarrolladas que culpan a Washington por su empobrecimiento.
    Me pone muy nervioso que sean los gobiernos, en vez de los inversores y los consumidores, quienes decidan en qué debemos invertir y qué debemos consumir. Pero si los socios del etanol desean que sus grandiosos proyectos tengan alguna probabilidad de éxito, deben al menos comenzar por ser consistentes. De otro modo, el próximo editorial del tirano de Cuba se titulará: “¡Te lo dije!”.

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