Con la excusa de luchar contra la reelección indefinida siguiendo el modelo de Misiones, el sacerdote correntino José Luis Niella propone una confiscación de campos bajo el rótulo que siempre se utiliza para este tipo de operaciones que es el de “reforma agraria”. El nombre de la lista de este cura es “Frente social para la Victoria”, un apéndice kakista en la zona. Es un buen indicio de hacia dónde puede evolucionar el kakismo si lo necesita o el nacional socialismo deja de rendirle dividendos.

Según este personaje “el campesino pobre” sería beneficiado. El dueño de la tierra actuaría como animal de sacrificio a ese efecto. Si bien habla de repartir solo tierras fiscales, la propuesta se disfraza de lucha contra un “capitalismo salvaje” y que el pobre pueda “acceder al capital” y de impedir que los “extranjeros se quden con la tierra”. Todo depende del medio para el cual hable. No parecen caber muchas dudas de que se trata de una avanzada para confiscaciones masivas por más que lo niegue.

Esta izquierda que padecemos es incapáz de mirar que el enemigo del pobre es el sector público. Los impuestos, la burocracia y las regulaciones crean una barrera infranqueable donde no la debería haber. Lo que consiguen es que trabajar y acumular dejen de ser compensados. Con lo cual muchos pobres sufrirán porque no podrán obtener el beneficio de los que trabajan más de lo indispensable que es el camino por el que la humanidad abandonó su condición general de indigencia.

Niella antepone su nacionalismo a los intereses de sus protegidos campesinos pobres. Los extranjeros no deben comprar, es decir, no deben traer su capital y paliar así la pobreza existente. Mejor prueba de que en el fondo hay un paradigma de identificación y persecución al otro no podría dar.

Pero lo peor es la moral asaltante implícita según la cual la pobreza del que tiene cerca debe solucionarse sacrificando a alguien que tiene lejos. Esta es la historia de la violencia humana hecha carne y disfrazada de piedad.

Lo que no se sabe es cómo el señor Morales Solá nos convencerá ahora de que Kirchner es racional y que aprendió una lección en Misiones. Lo cierto es que el kakismo ha trocado la reelección indefinida de sus títeres por la instalación del colectivismo y la destrucción de la propiedad privada.

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3 Responses

  1. Estos personajes que se manifiestan siempre preocupados por la situación de los pobres,

    y proponen aliviarla

    a partir de la distribución del fruto del esfuerzo ajeno,

    Lo que en realidad les preocupa es la existencia de ricos.

    Y paradójicamente

    la preocupación de los pobres, es que no quieren tanto que el estado les dé

    como que no les quite, lo poco que tienen.

    Porque la Argentina, tenia menos pobres antes de que llegara el estado benefactor.

    Pablito

  2. Este sacerdote comparte con gran parte de los argentinos una confusión sobre la propiedad y disponibilidad el patrimonio público.

    La propiedad fiscal no es de los burócratas para que puedan disponer a su antojo, es de todos los ciudadanos.

    Pablito

  3. El Cid ilustra muy bien el mundo al cual nos quieren retrotraer todos estos trogloditas…ese mundo del saqueo y de la riqueza estatica (que permaneció inalterado desde la caida del imperio romano hasta el renacimiento) en donde solo cabian las relaciones violentas y de suma cero es lo que estos apestosos retardados quieren vender ahora como la gran solución? … lo peor es que este tipo de discursos todavia tiene una legion de seguidores y los supuestos periokistas serios les dan kabida como la Nakion…en fin es lo que hay

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