Un claro ejemplo de lo que puede pasarle a un político que se maneja con encuestas (todos los nuestros) y le asignan valor sagrado y legitimante sin nada propio que aportar. La Nación publica hoy una encuesta hecha en Gualeguaychú y aunque contiene algunos errores porque los parciales y los totales sobre el apoyo a los cortes indefinidos no coinciden, sirve para observar como es el comportamiento de un electorado de inexpertos conducidos emocionalmente.

Todos coinciden en señalar a Tabaré Vázquez como el principal responsable del problema y cerca del 70% rechazaría un eventual fallo desfavorable del Tribunal de la Haya, al mismo al que fue la Argentina por pedido de ellos. El gobierno le hizo caso a una encuesta de hace unos meses y ahora se ve encerrado por otra encuesta que lo deja mal parado.

Gualeguaychú no es muy distinto a cualquier electorado. La gente opina sin responsabilidad que no es lo mismo que opinar con responsabilidad, es decir con la capacidad y el costo de decidir. Contesta cuando le preguntan qué hacer pero si se fracasa, aún habiendose hecho lo que la encuesta decía que debía hacerse, castiga. El que responde a un encuestador no es el responsable de solucionar el problema.

Por eso nuestra democracia es representativa, porque atribuye la responsabilidad a un gobernante que actúa una vez electo por sí mismo. En una democracia sana hay una sola encuesta que interesa que en rigor no es encuesta que se llama comicio. Ahí la gente juzga los resultados, no la adaptación del gobierno a los deseos de encuestados del momento sobre asuntos que no se conocen y no son los que el encuestado debe manejar.

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3 Responses

  1. Dejando de lado a la mafia que nos gobierna, creo que lamentablemente, a pesar de todo lo que a diario se dice, a nuestro pueblo le importa un pito la ley y la justicia. Con un pésimo asesoramiento se hizo la estupidez de acudir a la CIJ pensando que se iba a ganar; total, si no se ganaba se seguiría con los cortes y la prepotencia de compadrito que en nosotros es legendaria. Después de todo, para arrugar siempre hay tiempo.
    Así procedimos en el caso del Canal de Beagle en el que aceptamos ir a un laudo arbitral de la Corona Británica, nos fue mal, pateamos el tablero y estuvimos a punto de ir a una guerra.
    Recuerdo que en esa época Carlos Escudé escribió un libro esclarecedor titulado “Argentina Paria Internacional” que le valió el mote de vendepatria.

  2. Jose impresionante tu claridad conceptual como siempre.
    Planteado tu punto en términos filosóficos diria que hay un problema epistomológico con la encuestocracia.¿Los deseos de un grupo de personas pueden producir conocimiento sobre la solucion o conduccion de las situaciones y problemas que se presentan?…claramente sostener esto es un soberano disparate.
    Hace 2500 años Tucidides en su magnifica Historia de la Guerrra del Peloponeso (libro a mi entender de lectura obligada), citando a Pericles, nos advertia sobre las consecuencias que tiene para una sociedad que los lideres no lideren a la multitud sino que sean liderados por ella; por sus miedos, por sus intereses particulares y por su particular deseo de venganza. En ese libro se nos muestra claramente como una sociedad entera vota por el suicidio masivo, (la invasión de Sicilia) al no tener lideres sino simplemente a manipuladores que para ganarse el favor del pueblo no dudan en entregarse irresponsblemente a las pasiones y deseos de la masa…

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