Corrupción hay de todo tipo. Desde la coima al funcionario, al uso de bienes públicos en provecho de un agente del Estado. Un auto oficial por ejemplo, para llevar hijos al colegio. Un avión del Estado para llevar una torta de cumpleaños o a la mujer del presidente para que haga compras en la 5ta Avenida.

Privatizar los bienes públicos o la función pública en provecho de una facción es un acto de corrupción de los más graves, sobre todo si con eso se desnaturaliza la función del servicio. Imaginemos un director de un hospital público que interviene en el tratamiento médico de un opositor para deteriorar su salud. O que simplemente como el hospital está ubicado en un distrito desfavorable al oficialismo contamina las vacunas o las jeringas para que la población se enferme. Peor corrupción y degradación moral imposible. Sería preferible que se robe las aspirinas sin traicionar a quienes le han otorgado su autoridad.

Ahora imaginemos un director de una agencia oficial de noticias, cuya misión es informar al público que es quién le paga el sueldo, al igual que al director del hospital. Pero en lugar de difundir la realidad, la deforma para que la gente no se entere de los fracasos del gobierno, y presentarle a los que le pagan una realidad falsa.

Bien, no imaginemos más. La agencia se llama Telam y su director Martín Granovsky (ex Página 12) que difundieron desinformación sobre el acto del jueves en Plaza de Mayo. En la foto de este post (haciendo clic sobre ella se la puede ver entera) se ve cómo informaba la agencia oficial lo que había ocurrido en la marcha y contramarcha el jueves a las 22.59 horas. Arriba los actos oficiales que fueron un fracaso completo y abajo la marcha de Blumberg que colmó la Plaza de Mayo con números de concurrencia totalmente truchos (22000 en la de D’Elía y 8000/10000 en la de Blumberg).

Granovsky es funcionario público por ejemplo. Alguien le recordará algún día lo que dice el artículo 248 del Código Penal sobre la violación de los deberes de funcionario público.

El episodio sirve también para desnudar otra gran mentira del kirchnerismo difundida por el matrimonio reinante: la inexistente dicotomía entre libertad de prensa y libertad de empresa y que el Estado cuidará que sólo nos llegue “la verdad”. El verdadero conflicto es entre libertad de prensa y libertad del estado para hacer lo que quiera. Es en el estado donde debe preocupar cómo se maneja la información, porque de los privados nos cuidamos solos eligiendo y manteniendo la pluralidad de fuentes.

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6 Responses

  1. Voy a necesitar en algún momento, que alguien me explique coómo en una misma sociedad democrática la libertad de prensa es incompatible con la de empresa, porque juro que no entiendo.

  2. Buenísimo el post. Es verdad. No hay mucha diferencia entre malversacion de fondos públicos (uso de fondos para destinos que no son los autorizados) y la malversación de recursos públicos.
    Agregaría otra clase de corrupción propia de practicamente todos los politicos acutales: sacrificar el largo plazo del país para obtener réditos electorales a corto plazo es una de las maneras mas perversas de corrupción. Yo contrato a un político para que decida por el bien común en cuestiones complejas, no para que consulte qué dice la última encuesta y siga a la masa en lugar de liderar al pueblo.

  3. No hay libertad de prensa sin libertad de empresa , si no puedo disponer de los medios necesarios para difundir mi mensaje …¿como voy a ejercer la libertad de presna? si no tengo imprentas, papel, ondas , etc…¿como lo hago?…bueno gracias a dios ahora tenemos a Librecanal.com y a internet…..
    Algùn dìa se entenderà que la libertad es una sola…

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