Un profesor de periodismo de la Universidad Austral ha descubierto que tenemos que estar agradecidos de que en la Argentina no nos maten por opinar. Para llegar a esta conclusión la Fundación Konrad Adenauer le ha pagado y todo.

Fernando Ruiz, el profesor en cuestión, elabora un edulcorado y pretencioso informe llamado “indicadores de periodismo y democracia en Latinoamérica” en el que considera que la situación del periodismo en en Argentina es parecida a la de Chile. El parámetro utilizado es la violencia y nos compara con países como Colombia, donde existe una violencia generalizada y la posibilidad de morir es alta, o Cuba donde no existe libertad alguna.

La Alemania Nazi era un lugar mucho más seguro para los gladiadores que la Roma imperial. Este podría ser un nuevo estudio a encarar por parte de Fernando Ruiz. A Hitler le encantaría, como seguramente estará encantado el gobierno argentino con las conclusiones de éste “informe”.

Para comparar Argentina con Colombia por ejemplo, menciona el caso de un fotógrafo que trabajaba en un caso policial en aquél país que fue asesinado. Nada vincula directamente al caso con la política dice Ruiz, pero “es muy raro que de manera arbitraria lo hayan matado”. Peras y manzanas. Si nos parecieran “raros” los accidentes de tránsito, indicador en los que la Argentina bate records, Kirchner tal vez podría ser considerado un genocida.

En las sucesivas ediciones de este trabajo Ruiz no parece asignarle importancia alguna al uso de la publicidad oficial por parte del gobierno argentino, ni a la censura a Julio Nudler en Página 12, un diario cuasi estatal, ni al escándalo del cierre de la Asociación “Periodistas”, ni a la inexistencia de conferencias de prensa, ni a la negativa de los funcionarios a tratar con otros medios que no sean los que les chupan las medias, ni al levantamiento de muchos programas de radio y televisión por presiones oficiales, como por ejemplo Héctor Barabino en Santa Cruz, Daniel Caram en Corrientes, Pepe Eliaschev en Radio Nacional, Víctor Hugo Morales en ATC, Garcia Hamiltón en Tucumán, etc. De todo esto el informe, y los anteriores informes, NADA.

Tal vez no esté al tanto Ruiz de la existencia de una oficina de observación a la prensa, ni los permanentes llamados a los periodistas para sugerirles cambios en sus líneas editoriales.

¿Sólo interesa la violencia? ¿Y los episodios violentos sufridos por Malú Kikuchi, o los golpes a los cronistas de Perfil? ¿Qué será eso para Ruiz?

O a lo mejor piensa que la retórica violenta del Presidente no produce efectos sobre las fuentes de financiamiento del periodismo independiente. ¿Qué le enseñará a los alumnos de la Universidad Austral? ¿No sabe que se ignora el paradero de 1000 millones de dólares que se llevó el presidente y este tema no se habla en los grandes medios? ¿No está enterado de que nadie publica ninguna investigación sobre el manejo de los fondos fiduciarios? ¿Nunca leyó los motivos por los que dijo irse Lavagna y que nadie habló del tema en la televisión? ¿No se entera de que no hay programas políticos en la televisión abierta, que el gobierno todo lo sabe, todo lo controla todo lo opera? Ah, nos dice Ruiz, pero violencia no hay. En eso estamos igual que Chile. Hitler era bueno con los perritos podría agregar Ruiz, total también es cierto.

Que los periodistas en la Argentina no estén adentro de la jaula de los leones no quiere decir que haya seguridad para ejercer el oficio.

Lo que si es seguro es ejercer el periodismo oficialista en la Argentina. Eso si. En cualquier lado lo es. El día que Ruiz se ocupe de saber lo que está pasando en la Argentina en vez de hablar sólo de Cuba se enterará de que no es muy grato ni muy seguro. Pero mientras siga sacando informes tan funcionales al poder como éste no tendrá problemas.

Fernando Ruiz también asesora en “periodismo y democracia” a una organización denominada CADAL, dedicada en gran medida a difundir la situación de Cuba con fondos provistos por exiliados cubanos. En el caso de Cuba, claro, vale la pena contar lo que ocurre porque siempre hay quién se interese por difundirlo. Lo que completa el cuadro es un dato importante a tener en cuenta. Entre las “contrapartes” de esa entidad CADAL se encuentra la Fundación Ford. Una institución que sólo aporta fondos para promover la izquierda revolucionaria, el quebrantamiento de las instituciones jurídicas y el anticapitalismo. En cada lugar en que la Fundación Ford ha intervenido u aportado, bajo la dirección en la Argentina de Horacio Verbitsky y el CELS se produce un viraje ideológico. El señor Verbitsky es una suerte Rasputín presidencial ¿Estarán al tanto la Universidad Austral y la Fundación Konrad Adenauer de estos detalles?

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4 Responses

  1. ¡Que locura!
    Bueno, si el gobierno argentino dice que es víctima de la censura de la prensa… y luego leemos eso, me parece que el periodismo independiente va a estar en la mira de vulgarcito por bastante tiempo.

  2. De paso, una preguntita…
    Lo de la carta de vulgarcito al tirano por el tema Hilda Molina (entregada por el tirabombas Taiana), se debe a que el dictador crápula no le dirige la palabra al presi, o a que se le tiene miedo, o a qué?
    ¿No le puede decir directamente “viejo, dejala tranquila a la Dra. y dale un salvoconducto?
    ¿O es que de esas cosas no se habla?
    ¿Alguien lo entiende?

  3. En la Argentina post golpe de fines de 2001 está todo Fantástico Tropical, mejor que nunca, pipí cucú. No sólo es el paraíso de la libertad de prensa, es uno de los países más seguros del mundo y hemos cambiado la teoría económica. La verdad es que nos pasamos, estamos como queremos, la Argentina nos queda chica. Cansados del éxito, ya ni nos bajamos del podio.

  4. Este Ruiz es el que cantaba “uho mama, ella me ha dejado?”. ¿Se hizo periodista, profesor o lo que sea?. No entiendo, pero prefiero que vuelva a cantar !. Es mas serio.

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