Se suman mes a mes áreas de la economía que pasan del enamoramiento amoral con la policía económica que implementó el kakismo, a la desgracia del perseguido. Es algo que se ve desde el inicio de este proceso que comenzó con lo que se denominó “sectores beneficiados por las políticas de los noventa”, que era un corte muy particular, dado que muchos beneficiados como Techint o el propio Presidente que hizo fortuna, no fueron incluidos en la volteada.

La etapa en la que estamos ahora alcanza también a “beneficiados de la década del 2000” como los ganaderos, porque como toda política de hoguera, necesita de combustible. Esta semana le podemos decir a los empresarios de la medicina prepaga: vinieron por ti. Les toca a ellos ahora el confesionario de los precios.

Está carísima la medicina prepaga por cierto y eso tiene que ver con condiciones económicas, jamás se solucionará por intervención estatal, todo lo contrario. Lo que ocurrirá será una combinación entre deterioro del servicio, letras chicas e interpretaciones que dejarán desguarnecidos cada vez más a los socios con deterioro de la relación cliente – empresa y aumentos encubiertos.

Si usted conoce a algún empresario puede preguntarle: ¿Sabés cuándo vendrán por vos? Si se siente muy seguro como todos los perseguidos en la víspera, cuéntele que en el Congreso ya están tratando las modificaciones a la Ley de Defensa de la (in)Competencia, para que el patotero oficial y gendarme de los precios Guillermo Moreno tenga facultades para realizar verdaderas confiscaciones y allanamientos y aplicar multas de hasta 5 millones de pesos. Agárrense los contadores de plata dulce post-noventista. No voy a decir que con ello se viola la prohibición al Poder Ejecutivo de asumir funciones judiciales, porque ese límite se pasó hace rato.

Si tienen respuesta a la pregunta, sería interesante que indagaran acerca del tipo de periodismo que financian, apostaría a que está más cerca de sus perseguidores que de quienes entienden que esa actividad sólo puede estar legítimamente al servicio de la libertad y la limitación al poder. En su lista seguro que están todos los encantados con Moreno y su resentimiento.

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5 Responses

  1. En realidad, no es que las prepagas estén caras, el problema es que los argentinos son cada día más pobres. Esa es la esencia del modelo, creo que puede resultar muy doloroso pero no podemos sorprendernos.

  2. Ya lo dijo Lenin, los capitalistas nos venderán la soga con que los colgaremos…
    En el fondo debo confesar cierto placer morboso al ver que la gran B. Brech se hizo realidad para los que miraron para otro lado mientras el ciudadano común, cuya actividad parece ser que no es prioritaria para esa entelequia llamada “pais”, era saqueado y violado a impuestos (mientras a ellos le licuaron pasivos, se les dieron tasas impositivas especiales,o les sancionaron leyes kulturales ad hoc etc).
    En el fondo tiene razón Luis la vida buena es cara, hay otra más barata pero no es vida…..

  3. Lo que sucede es que a la mayoría de la gente estas cosas no le importan. Si el boleto de transporte no aumenta, está bien, pero no les importa ni advierten que el aumento lo paga el estado vía subsidios. Así con todo, y la economía es un globo falso, que algún día explotará.
    Pero parece que a pocos les importa.

  4. De acuerdo, puede ser. Pero aquí todos piensan en el plazo corto. El futuro es sólo mañana. Y la Argentina no tiene hoy un pueblo que se pueda bancar un estadista que piense a 10 o 20 años. El inmediatismo es una ruina. No se educa, se convence o compra. No hay remedio. Y si explota esta noche, mañana todo vuelve a empezar, más de lo mismo.

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